Introducción

Como se señala en alguno de los trabajos consultados (Alonso Freire & Díaz Hurtado, 2022; Garcés González & Díaz Hurtado, 2015; Illescas Nájera, 2005; Martínez Tena & Expósito García, 2007, 2019; Mesa Castillo et al., 2010; Paz-Enrique & Garcés González, 2020), uno de los cambios políticos más relevantes en América Latina durante las últimas décadas ha sido el creciente destaque y centralidad de los gobiernos locales (Delgado Tornés et al., 2014). En las condiciones de Cuba, esta realidad cobra mayor impacto con la implementación de la nueva política para los desarrollos territoriales (Ministerio de Economía y Finanzas, s. f.), y que en su conjunto han generado acciones y políticas que favorecen el autodesarrollo y la paulatina autonomía local; la cultura y sus expresiones populares pueden y deben ser resortes en la generación de capacidades e iniciativas locales.

Hay consenso al afirmar que los conceptos de comunidad y desarrollo comunitario han comenzado a encontrar un espacio sustantivo en los debates de las ciencias sociales, entre ellas, la sociología, la economía y la comunicación social. Constituyen referentes que apuntan a una diversidad de ámbitos de interacciones sociales en las que se hallan explicaciones a los problemas, conflictos y alternativas, en una escala micro social.

Alonso Freire y Díaz Hurtado (2022) afirman que:

La visión de la comunidad como ámbito la ubica como mediación grupal entre lo social y lo individual. Al ser innumerables las estructuras sociales que transversalizan a cada individuo, el proceso en que deviene sujeto transcurre en diversas comunidades: familiar, de vecinos, de coetáneos, de género, raza, escolar, etc., que se conforman por la coincidencia de posición en una estructura, que resulta diferente a otras posiciones pues forman parte de una familia, vecindad, edad, género, raza, escuela, etc., y no de otras.

De lo apuntado se colige que los conceptos de desarrollo comunitario y comunidad les son a la sociología herramientas valiosas para el tratamiento de cualquier aspecto de la vida cotidiana, como lo es el de la cuentería donde la perspectiva micro es esencial. Hoy la sociología detiene su mirada en las localidades, sus relaciones y estructuras donde discurren las narrativas, los conflictos y las utopías y confirman las estrechas relaciones que existen entre ellos.

Para la sociología la comunidad es un sujeto del desarrollo; es el espacio donde se identifican las relaciones, redes de solidaridad, la cohesión social, la participación e identidad colectiva, las estructuras de poder, las desigualdades, el capital económico, cultural y simbólico, las tradiciones, la resiliencia y adaptación a los cambios y el empoderamiento.

Desde la perspectiva sociológica, los conceptos de desarrollo comunitario y comunidad están profundamente interrelacionados; ambos se refieren a procesos y estructuras sociales que involucran a grupos de personas que comparten un espacio, intereses o identidades, además de informar a las políticas públicas acerca del grado en que ellas son instrumentadas por el sistema institucional en el nivel microsocial. Metodológicamente el empleo de los conceptos referidos hace de la micro escala un enfoque peculiar para el desarrollo de la sociología cubana. Cada objeto de indagación, como lo es el caso que ocupa a los autores de este artículo, revela una manera peculiar de hacer sociología desde una realidad objetiva concreta y de alta complejidad social. De esta manera las investigaciones complementan enfoques, miradas y tendencias.

Del desarrollo comunitario al autodesarrollo: Un enfoque sociológico desde lo microsocial

La sociología proporciona herramientas teóricas y metodológicas para analizar las dinámicas internas de las comunidades y su relación con el desarrollo; de estas herramientas se construyen las bases para la comprensión del desarrollo comunitario desde una perspectiva micro para subrayar la importancia de las interacciones cotidiana en la comunidad Los Ramones Viejos y las prácticas culturales en la configuración de sus imaginarios.

En la medida que el objeto de indagación es más finito al ser circunscrito en lo local- la cuentería como práctica cultural- el mismo concepto de desarrollo muta y se aleja de reduccionismos económicos acercándose más a la gente, a sus estilos de vida, a sus creencias y tradiciones, a su identidad. Todo este proceso de cambio se refleja especialmente en el ámbito de lo local y de lo comunitario, en estos espacios es factible encontrar, propiciar y fortalecer el desarrollo integral” (Martínez Tena & Expósito García, 2014, p. 25).

Las instituciones de la cultura requieren comprender esas mutaciones del concepto de desarrollo comunitario que muchas veces tensan la estructura social y local a partir de ese ejercicio ineludible de dialogar con las identidades locales, sus repertorios, narrativas y prácticas culturales. La importancia de estos temas en las políticas sociales y públicas es evidente ante los actuales impactos en los desarrollos comunitarios; la cuentería es uno de esos fenómenos culturales que ofrece información.

En este complejo escenario lo comunitario se presenta como cualidad, un tipo de relación social que “(…) se conforma sobre bases de carácter más sólido que solo lo que le viene legado por tradición, o que subsiste como elemento de supervivencia frente a determinado orden” (Alonso Freire & Díaz Hurtado, 2022, p. 303). Esta perspectiva de análisis – lo comunitario como cualidad- ha contribuido a desarrollar una concepción muy valiosa para las investigaciones sociológicas: el autodesarrollo comunitario1 “que se funda en la perspectiva dialéctica de asumir a las contradicciones como fuente de desarrollo. Su aplicación a la sociedad supone considerar que la fuerza social del cambio está constituida por aquellos sujetos que padecen los conflictos y malestares que estas contradicciones generan” (Alonso Freire & Díaz Hurtado, 2022, p 310). Como afirman Garcés González y Díaz Hurtado “Asumir lo comunitario como cualidad del desarrollo, presupone para su implementación práctica de la apropiación social de una concepción sobre comunidad ajena a la tradicional que la circunscribe al espacio físico y a relaciones de vecindad” (2015, p. 222).

En lo apuntado los autores han hallado una herramienta para el estudio de la cuentería como práctica cultural en los marcos del desarrollo comunitario; permite advertir dentro de la alta complejidad que entraña la localidad de Los Ramones Viejos, las dinámicas de las relaciones sociales, el papel de los cuenteros y cómo se suscita la participación en los diferentes espacios de socialización. Se asume una visión de lo comunitario como vínculo de simetría social en una relación dada con los proyectos y programas de desarrollo, las políticas y las estrategias de desarrollo territorial.

Un lugar importante dentro de lo comunitario como cualidad lo ocupa el concepto de simetría social. Ello entraña una postura relacional la cual condiciona el conocimiento de rupturas, discontinuidades y desestructuraciones, dígase, las asimetrías sociales. Para el caso que ocupa esta investigación ubicar este concepto en el entramado de relaciones mediados por la política cultural pública, conduce a focalizar las contradicciones que subyacen en la continuidad de los aprendizajes de la cuentería como práctica sociocultural.

Se suscribe esta afirmación de los investigadores Alonso Freire y Díaz Hurtado (2022):

(…) la concepción de autodesarrollo comunitario contiene una definición de comunidad entendida como grupo social que participa y coopera en torno a proyectos colectivos. A su vez, entiende el desarrollo comunitario como desarrollo de lo comunitario, es decir, como gestación creciente de simetría en las relaciones sociales entre los sujetos involucrados en la solución de problemáticas. Aquí se considera que estas asimetrías son el principal obstáculo para la solución de problemáticas sociales, por lo que sin gestar lo comunitario no se avanza en el tratamiento de problemáticas en dirección a su solución efectiva (p. 313).

El tránsito de la perspectiva del desarrollo comunitario al autodesarrollo implica un cambio de enfoque desde una visión centrada en la comunidad como colectivo hacia una que enfatiza el crecimiento, arraigo y la agencia individual dentro de ese contexto comunitario. Este tránsito es posible cuando se explica a través de elementos/herramientas conceptuales y prácticos que reflejan una evolución en las ideas- acciones sociales e institucionales- sobre cómo las personas y grupos pueden alcanzar su pleno potencial. A continuación, se mencionan valiosas herramientas, útiles y necesarias para este estudio:

  • Del enfoque colectivo al individual-colectivo. El desarrollo comunitario tradicionalmente se ha centrado en la mejora de las condiciones de vida de un grupo o comunidad la que prioriza la acción colectiva y la participación comunitaria. El autodesarrollo incorpora una dimensión individual, reconociendo que el crecimiento personal es fundamental para el fortalecimiento comunitario. El autodesarrollo se refiere a esa capacidad de las personas para tomar el control de sus vidas, definir sus metas y contribuir al bienestar colectivo (Paz-Enrique & Garcés González, 2020; Alonso Freire & Díaz Hurtado, 2022).

  • Educación y aprendizaje transformador. El desarrollo comunitario emplea la educación como herramienta para fortalecer las capacidades colectivas y promover la participación comunitaria (Freire,2005). El autodesarrollo incorpora el concepto de aprendizaje transformador que refiere a procesos educativos que cambian la forma en que las personas se ven a sí mismas y a su entorno, fomenta el crecimiento personal y, por consiguiente, la acción comunitaria (Alonso Freire & Díaz Hurtado, 2022).

  • Sostenibilidad y autogestión cultural comunitaria. El desarrollo comunitario busca la sostenibilidad a través de la autogestión comunitaria, es decir, la capacidad de la comunidad para gestionar sus propios recursos y proyectos. El autodesarrollo va mucho más allá al promover el mundo de las significaciones, el cómo le significa la realidad comunitaria a los individuos y grupos, las competencias y habilidades, las prácticas culturales, que les permitan contribuir de manera más efectiva los proyectos comunitarios (Martínez Tena & Expósito García, 2007, 2019).

Lo comunitario como cualidad, el autodesarrollo comunitario y las simetrías sociales son constructos que se introducen desde la cuentería y a su vez, se complementan con la visión que ofrece la cultura para la comprensión de este proceso sociocultural.

Ramones Viejos: Una comunidad de cuenteros

La comunidad Ramones Viejos se encuentra situada en los límites de la provincia de Ciego de Ávila y Santi Spiritus, su territorio colinda en tres municipios estos son: Florencia, Yaguajay y Jatibonico, limita: al sur con arroyo Blanco, al oeste con San Marcos del Municipio Yaguajay, Santi Spiritus. Limita al norte con el Municipio de Florencia y al este con la comunidad de San Felipe. Su población está compuesta 103 personas de ellos 8 niños (2 de 0 a 1 año), 4 adolescentes, 5 jóvenes, 103 adultos. La población supera los 40 años lo que indica una comunidad envejecida con 21 mayores de 65 años. Los adultos se dividen en 84 hombres y 19 mujeres, lo que representa un sector de la población que es minoría. La emigración de las familias, condicionada por múltiples causas ha provocado la disminución de la población en este asentamiento.

Precisamente su condición de aislamiento ha permitido la preservación de su oralidad a través de los años y la trasmisión generacional, el impacto de los medios y de la globalización no ha podido desarticular sus sistema de redes, las cuales mantienen en gran medida rasgos de una dinámica social que contribuyó enormemente a la formación de un patrimonio cultural propio, basado fundamentalmente en los espacios de socialización y en la cuentería no solo como una práctica cultural, sobre todo como un elemento que es transversal a todos los procesos sociales de esta comunidad y la convierte en elemento distintivo, identitarios.

“Según mi criterio la cuenteria va dejando un rastro porque ya vamos quedando atrás aquellos que hacemos los cuentos primitivos, aquellos cuentos que son muy verídicos muchos o todos, son verídicos y entonces van quedando atrás porque el personal de hoy no se adapta a eso, lo de ellos es el celular, el chisme, la bobería, la cosa al decir bobería no es que uno sea científico y ellos sean unos bobos, sino que lo que cuentan no tiene valides. Así queda un rumbo porque ha sido todo lo que se ha hablado todo lo que se ha dicho, se ha conversado con la juventud haciéndole cuentos de esto y de lo otro, que paqui, que paalla, contando la experiencia y todas esas cosas que algún rastro ha quedado” (Cuentero de 77 años Ramones Viejos).
“Aaa tremendo, me gustaba mucho y oía los cuentos que ellos hacían y me los iba aprendiendo y haciendo y entonces como estábamos en un grupo familiar todo el mundo pues uno aprendía de uno y el otro aprendía del otro y asi. Hasta que ya me hice mujer y empecé a caminar mundo y los cuentos los fui dejando un poco” (Cuentero de 70 años Ramones Viejos).
“Bueno yo cuento las historias de los viejos pero lo principal y que más me gusta a mi es contar los que veo yo por ahí, como en las vallas que hay una pila de viejos graciosos, por ahí por la calle están el General Barreto que tú lo conoces y otros personajes que van apareciendo, allá tenemos a Santiago Fuente, acá tenemos un vendedor ambulante que lo conocí las otras noches cuando iba para el rodeo que es de los macuca que vende riñones para orinar, me dijo que tenía allá una caja de riñones nuevos para orinar que lo que le hacía falta era un hígado porque lo tiene acabao del ron, es otro viejo graciosisimimo también. Ahí de todo esos personajes yo saco las historias” (Cuentero de 31 años Ramones Viejos).
“Bueno se narran los cuentos de que hay dinero en tal lao y más cual lao, como el mismo Domingo y unos cuantos viejos más que estaban trabajando y Domingo (Chapingorro o Manao) enterró un machete pa descansar un poquito y con la misma se despareció que nadie lo encontró, eso fue pa allá bajo” (Cuentera de 70 años Ramones Viejos).

Como sentencia el historiador e investigador Carlos Padrón Montoya de la Uneac, “la cuentería campesina y tradicional es una expresión del patrimonio inmaterial donde se atesora la sapiencia y el conocimiento adquirido por nuestro pueblo, reservorio de creencias, costumbres, prácticas cotidianas y modos de vida, a su vez reflejo de las relaciones establecidas en determinados espacios geográficos y contextos históricos.

Papel de la cuentería como práctica cultural en el desarrollo comunitario

La posibilidad que ofrece la cultura para analizar, caracterizar, describir, valorar y advertir las dinámicas de la cuentería cobra actualidad al tomar en consideración los alcances que adquieren los significados para la compresión del desarrollo comunitario (Martínez Tena & Expósito García, 2007, 2019).

Con la cuentería irreductiblemente se sitúa el análisis cultural como un constructo que implica desentrañar las estructuras de significación: “la cultura como mediación y entrelazamiento de lenguajes y códigos que estructuran prácticas” (Martínez Tena & Expósito García, 2007, p. 28). Detenerse en la cuentería, aquella que es dada en espacios donde se construye y socializa, hace afirmar que la comunidad también es una unidad cultural2; ella revela la vida cotidiana de sus miembros, así como el nivel de cohesión que se produce alrededor de determinados intereses, tipos de propiedad, objeto y medios de trabajo, necesidades sentidas, lo que desde una visión global da cuenta de las realidades diversas y complejas. Con la cuentería la comunidad Ramones Viejos se presenta como el micromundo de las intersubjetividades (Illescas Nájera, 2005; Delgado Tornés et al., 2014; Martínez Tena & Expósito García, 2007, 2019).

Con la cuentería, la comunidad Ramones Viejos vuelve a ponerse en el horizonte como un espacio intersubjetivo de pertenencia o contención, encuentro y diálogo. Los procesos que se suscitan con la cuentería en los contextos del desarrollo comunitario y el autodesarrollo comunitario llevan la impronta de lo cultural y a su vez, los desencuentros que llevan a las asimetrías sociales.

Desde el punto de vista sociológico, la cuentería desempeña un papel importante en el desarrollo de las localidades; promueve y consolida la cohesión social, el sentido de pertenencia, la identidad cultural y la participación de aquellos que de una manera u otra se involucran en los procesos de socialización de la cuentería.

Al ubicar a la cuentería en el contexto de la comunidad y su autodesarrollo, emergen relaciones que son visibles cuando se acude a conceptos y enfoques de la sociología. Para esta investigación:

  1. Es altamente visible la unidad en torno a la identidad cultural: La cuentería es una forma de expresión cultural que refleja la historia, las creencias, los valores y las tradiciones en Ramones Viejos. Al compartir historias y leyendas en los juegos, velorios, en la toma del café y otros espacios, las narrativas son conservadas y transmitidas y muestran que son reservorios del patrimonio cultural de la comunidad.

  2. Se promueve el diálogo intergeneracional se comparten valores y tradiciones presentes en cada uno de sus portadores; a su vez, se consolidan y amplían los repertorios, se consolidan el respeto y la convivencia pacífica entre grupos diversos.

  3. Se generan espacios de encuentro y socialización; estos se convierten en puntos de encuentro para la comunidad, donde personas de diferentes edades, procedencias y contextos se reúnen para disfrutar de las historias y compartir experiencias. Estos espacios fortalecen los lazos sociales, promueven la interacción y favorecen la integración social; dicen que la memoria cultural continúa esparciendo fragmentos de la cotidianidad comunitaria.

  4. Es indiscutible el fomento de la creatividad y la imaginación: La cuentería en Ramones Viejos estimula la creatividad, la imaginación y el pensamiento crítico-reflexivo, aspectos fundamentales para el desarrollo de las políticas culturales públicas en el municipio. Al escuchar y contar historias, las personas que comparten esas experiencias exploran nuevas realidades y pueden encontrar soluciones a problemas sociales. Se producen las mixturas y el autodesarrollo comunitario se mantiene.

  5. En los actuales contextos de desencuentros y asimetrías la cuentería puede ser utilizada como una herramienta de empoderamiento comunitario y atenuar los conflictos entre una institucionalidad que no favorece la trasmisión y la espontaneidad de los portadores los que promueven con sus historias la reflexión y la acción ciudadana.

  6. En esta relación entre la cuentería y el autodesarrollo comunitario la mirada cultural conduce a la identificación de aquellos objetos culturales que encierran una alta significación: el pilón, el molino de maíz, el molino de moler café, las trepaderas para desmochar palmiche y las pencas de las palmas, el radio, la prensa escrita son artefactos culturales que condicionaron el desarrollo de las relaciones comunitarias en Ramones Viejos. Estos artefactos ubicados en muy pocos bohíos – arquitectura vernácula- se convirtieron en resortes para atraer a los habitantes hacia estas viviendas y alrededor de ellos, se fueron tejiendo las narrativas que hoy constituyen tesoros del patrimonio de Florencia: la cuentería.

La cuentería es una herramienta poderosa para sensibilizar sobre problemas sociales, ambientales, económicos y políticos; las narrativas reproducen con un sentido jocoso, imaginativo la realidad: “Esta cuentería se caracteriza por ser herencia e innovación, ya que responde tanto a la pretensión de transmitir el saber histórico de la comunidad como al de ofrecer comentarios y soluciones a problemas de actualidad. Da cuenta de una conciencia colectiva concerniente a un sujeto transindividual (…) (Peña Lora, 2014) y debe complementarse con acciones concretas para que tenga un impacto real en el autodesarrollo comunitario.

Los acercamientos a la cuentería mediante un sistema conceptual ya descrito y explicado hacen notar los puntos de encuentros entre un enfoque centrado en el autodesarrollo y el mundo de los significados que son aportativos por la cultura. Los Ramones Viejos son una sociedad altamente compleja, una comunidad de profundos aprendizajes en donde se articulan relaciones y prácticas y que explican realidades. En esa complejidad la cuentería se posiciona como un instrumento de cohesión social, inclusión cultural y transformación comunitaria.

Conclusiones

Para un estudio micro la incorporación de los conceptos situados a partir de la cuentería en Ramones Viejos favoreció advertir el tránsito de la perspectiva del desarrollo comunitario al autodesarrollo como cualidad lo que implica un cambio de enfoque en este caso centrado en los cuenteros y sus narrativas.

El papel de la cuentería en el autodesarrollo comunitario es fundamental; las historias son una herramienta poderosa para conectar personas, trasmitir conocimientos, fomentar la participación, promover cambios socioculturales y perfeccionar las políticas públicas culturales. A través de la cuentería los miembros de la comunidad Ramones Viejos reconocen sus raíces comunes lo que fortalece el sentido de pertenencia y llama la atención a las instituciones del sistema de la cultura y gubernamental sobre la necesidad de preservar esta práctica l para la sostenibilidad cultural de la comunidad y el municipio.

La cuentería permite a la comunidad Ramones Viejos contar sus propias historias en lugar de que otros las cuenten por ellos; al narrar las experiencias reafirman su capacidad para transformar sus realidades, preservar sus narrativas y reinventarse creadoramente. Esta práctica cultural no solo se enfoca al pasado, también en el futuro. La comunidad enfrenta cambios significativos como la inmigración, por lo que las historias contadas pueden contribuir a adaptarse y a encontrar nuevas soluciones.

Referencias

Alonso Freire, J., & Díaz Hurtado, A. (2022). Autodesarrollo comunitario: Investigación, acción y formación. En A. Leyva & A. de la C. Martínez Tena (Coords.), La sociología en Cuba: Reflexiones teóricas, investigaciones y enseñanzas. Editorial de Ciencias Sociales.

Delgado Tornés, A. N., Martínez Tena, A. de la C., & Mesa Castillo, J. (2014). La pedagogía de la autonomía como paradigma de la educación universitaria. Retos en el contexto cubano actual. Revista Didas@lia:Didáctica y Educación 5(2), 183-192.

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