Introducción
El presente docuemto consta de un análisis teórico acerca de una tendencia de las políticas en educación superior, en concreto se plantea la importancia de la formación continua en el desarrollo institucional de las organizaciones encargadas de la educación superior, con lo que se busca “la calidad de la educación (…) así como, planear, integrar, armonizar y coordinar los procesos de formación y desarrollo continuo, sistemático, organizado y de creación de comunidades profesionales de formación en la práctica docente en las facultades y escuelas universitarias” (Sánchez y Martínez, 2019, p. 36).
El documento se divide en tres subapartados, en el primero titulado Acerca de la formación y educación continua de las y los docentes, por medio de una revisón documental se expone la relevancia que para las Instituciones de Educación Superior (IES) y la calidad de sus egresados, tiene el contar con docentes actualizados y formados.
El segundo subapartado se titula Habilidades comunicativas del docente, en este se indica y fundamenta la importancia que cobran las capacidades comunicativas de los maestros en su práctica docente. Se define la interacción didáctica y se mencionan los tipos de comunicación verbal y no verbal.
En el tercer y último subapartado titulado Formación continua en habilidades comunicativas no verbales para la mejora de la práctica docente, se busca desarrollar la idea, con base en los documentos consultados, de que contar con habilidades de comunicación no verbal tendrá una incidencia positiva en el desarrollo de la interacción didáctica de los profesores, propiciando una mejor interacción entre profesores y estudiantes durante las sesiones de clase, lo cual puede llegar a favorecer el logro de los objetivos instruccionales.
Acerca de la formación y educación continua de las y los docentes
En la concreción del capital humano y formación de perfiles capaces y especializados que brinden solución a las necesidades socioeconómicas de un país, es usual considerar que esta responsabilidad recae en el sistema de educación supeior, en este sentido Brunner (2024, p. 79) afirma que “los sistemas de educación superior proporcionan a las sociedades la estructura social necesaria para crear, gestionar y transmitir el conocimiento más sofisticado disponible en cada época, y las técnicas que permiten su utilización”. Aunado a lo anterior es importante mencionar que, si bien es tarea del sistema educativo superior, considerando sus métodos, teorías, modelos y currículos, está acción se materializa en el desempeño de quienes ejecutan la práctica docente, es decir, las y los profesores.
Si bien la educación no es responsabilidad exclusiva de las y los maestros, en la manera en que ellos desempeñen su docencia, demuestren su expertiz y más aún, la forma de comunicar sus saberes, será como probablemente sea juzgado el grado de calidad de la formación que habrán recibido los egresados de alguna de las Instituciones de Educación Superior (IES). Esta percepción exige profesoras y profesores bien formados, capaces y actualizados, al respecto Brunner (2024) señala que “las sociedades iberoamericanas demandan de la educación superior, ante todo, la formación de un personal competente para gestionar el conocimiento más avanzado en las diversas profesiones y campos técnicos” (p. 160).
Más allá de análizar el perfil docente, los meritos académicos, mecanismos y examenes de ingreso a las IES, el presente trabajo se enfoca en la relevancia de la formación continua y profesionalización, por considerarse no solo una necesidad de adaptación a los nuevos requerimientos y necesidades que el medio natural y social demanden de sus profesionistas en un contexto específico, sino que también establece el desafío de mejorar la calidad de la educación por parte de los académicos que se comprometen con su labor profesional docente, se entiende entonces que la “formación continua del docente es el proceso actualización gradual y sistemática de los contenidos formativos pedagógico que permiten una preparación general y específica del docente encaminadas a producir cambios para la toma de decisiones en el contexto de actuación profesional” (Pupo, Castro y Coronel, 2021, p. 56).
Asuminedo su responsabilidad social como formadores, las y los profesores deben reconocer las áreas de oportunidad de mejora en su docencia, así como la identificación de las nuevas tendencias sociales, culturales, medioambientales, políticas y económicas en educación superior, con la finalidad de mantenerse en constante actualización y formación. En este sentido (Sánchez y Martínez, 2019, p. 36) reconocen que “es necesario fundamentar y sustentar el diseño de un modelo educativo para profesionalizar al personal académico (…), con base en las prácticas y conocimientos de vanguardia internacional y nacional en educación media superior y superior.
Habilidades comunicativas del docente
Uno de los momentos cruciales de la educación se encuentra en la interacción didáctica, Villalta y Martinic en Juárez y Malpica (2021, p. 22) definen “la interacción didáctica como un complejo proceso de razonamiento interpersonal en el aula entre profesor y estudiantes con la finalidad de promover aprendizajes”, más aún, enriqueciendo esta idea se propone entender la interacción didáctica como el intercambio comunicativo durante las sesiones de clase entre profesores y estudiantes con respecto de los temas y contenidos académicos definidos por la disciplina de formación. “En el ámbito pedagógico, la clave de un proceso educativo está en gran medida en la capacidad de comunicación del educador. Los educadores somos seres de comunicación” (Granja, 2013, p. 67).
Como se observa la comunicación entre profesores y estudiantes, y más aún, en la medida en que los profesores cuenten con las habilidades necesarias para poner en comunión con sus estudiantes los saberes objeto de la disciplina que esten enseñando, será que, muy probablemente lograrán los objetivos instruccionales correspondientes a la asignatura que se encuntren impartiendo. Al contar con más y mejores herramientas comunicativas, las y los profesores tendrán una probabilidad mayor de hacer del conocimiento de sus estudiantes, las nociones requeridas de acuerdo con la propuesta del programa de estudios.
Las habilidades comunicativas son una extensa gama de herramientas en las que se pueden considerar desde el empleo de tecnologías digitales, software y aplicaciones (lenguajes comunicativos tecnológicos); el manejo de lenguas distintas a la materna y sistemas como el de señas mexicano y el braille, por mencionar algunas de las habilidades comunicativas. Señalado lo anterior no se debe pasar por alto que frecuentemente las personas creen en que las formas más usuales y cotidianas de comunicarnos son la escritura y oralidad verbal, es decir, el empleo de una lengua. Aunque, ciertamente, cuando pensamos en la forma en que nos comunicamos viene a nuestra mente la verbal, distintas investigaciones muestran que las personas empleamos en mayor medida las formas del lenguaje que en su conjunto se les denomina comunicación no verbal.
La comunicación de tipo verbal es
lo que se refiere a la palabra o se sirve de ella (…) las palabras se forman de signos reglamentados y ordenados en códigos que como ya se ha mencionado constituyen las distintas lenguas. Siendo este el caso, cuando se hace referencia al tipo de lenguaje verbal, se está dando por entendido que es la expresión de una lengua formalmente establecida. (Juárez, 2019, p. 45)
Por otro lado, la comunicación no verbal se refiere a los mensajes que van más allá de las palabras, Verderber y Verderber en Juárez (2019, p. 45) indican que “la comunicación no verbal son aquellas acciones corporales y cualidades vocales [así como el uso de las distancias y el espacio] que generalmente acompañan al mensaje verbal”.
Antes de continuar, se considera relevante para este documento hacer la aclaración con respecto de los términos comunicación y lenguaje, debido a que en algunas ocasiones se empleará la noción de comunicación no verbal y en otras la de lenguaje no verbal. Mientras que la comunicación es “el acto de relación entre dos o más sujetos, mediante el cual, se evoca en común un significado” (Juárez, 2019, p. 40), el lenguaje es “en su totalidad una función comunicativa y su estructura estará integrada por múltiples elementos” (Juárez, 2019, p. 41). Indicado lo anterior, se observa que el concepto de comunicación es mucho más amplio, es el acto al que compete qué, cómo y para qué se comunica, mientras que lenguaje es la forma en que se llevará a cabo la comunicación. Resumiendo lo anterior, se puede decir que el término comunicación engloba al de lenguaje y en este sentido comunicación no verbal y lenguaje no verbal pueden llegar a usarse como sinónimos.
Formación continua en habilidades comunicativas no verbales para la mejora de la práctica docente
Como previamente se mencionó, las sociedades demandan de las IES la formación competente de los individuos que continuarán con el desarrollo tecnológico, cultural, político, económico y de todas las esferas de la vida en sociedad. También se dijo que la responsabilidad de materializar los currículos, planes y programas de estudio se deposita en las y los docentes quienes mediante su práctica educativa concretarán la misión y objetivos de las IES a que se encuentren sirviendo. Para conseguir lo anterior es de suma importancia que las y los maestros se mantengan en formación continua como un derecho.
Para algunas IES como la Universidad Veracruzana (UV), la formación continua de sus académicos se considera fundamental para el desarrollo institucional. La UV cuenta con un Departamento de Formación Académica dependiente de la Dirección de Fortalecimiento Académico que pertenece a la Dirección General de Desarrollo Académico e Innovación Educativa. El Departamento de Formación Académica se encarga, entre otras cosas, de gestionar el diseño, oferta, operación y evaluación de los procesos de formación de los académicos.
En relación con los fundamentos e importancia de la formación continua como desafío actual de las IES, que ya se han mencionado, se considera relevante recuperar lo que al respecto sostiene la Universidad Veracruzana sobre la formación académica.
Está orientado a lograr la conjugación de las intencionalidades académica como función sustantiva de la universidad. Su estructura integrará, tanto los eventos de formación disciplinarios, internos y externos, como pedagógicos; que articulen y fortalezcan las líneas de generación y aplicación del conocimiento y el perfil de egreso de los programas educativos; bajo el esquema de la innovación Educativa y el fortalecimiento académico, para la detonación de atributos del desempeño en la formación de los académicos, orientados a generar un impacto en la formación integral de los estudiantes. El propósito es brindar procesos formativos competentes y de vanguardia a los académicos, tanto en su profesión como en la función docente, que gestionen el aprendizaje sustentable de los profesionales en formación a través de un proceso permanente de innovación educativa en congruencia con el Modelo Educativo, así como con las directrices institucionales, sus proyectos y preceptos pedagógicos asociados para contribuir en el fortalecimiento y la profesionalización. (Departamento de Formación Académica [DeFA], S.f.)
Como se aprecia, para la formación y fortalecimiento no solo disciplinar sino pedagógico de los doentes en miras de alcanzarr las intenciones académicas y fortalecer el perfil de egreso, es necesario el desarrollo de habilidades académicas que impacten en la formación integral de sus estudiantes. Lo anterior sería posible conseguirlo a través de elementos formativos de vanguardia tanto en su profesión como en su labor docente.
La interacción didáctica es la forma de poner en acción la práctica docente, como ya se mencionó en su definición, son las formas de relacionarse entre los docentes y los estudiantes durante las sesiones de clase con referencia a los contenidos académicos, “es un proceso comunicativo-formativo, caracterizado por la bidireccionalidad y reciprocidad de los agentes participantes en ella (…) siendo más que una comunicación o influencia mutua, una fuerza cohesionadora que hace eficiente el proceso de enseñanza-aprendizaje” (Medina en Juárez y Malpica, 2021, p. 22).
Al tratarse de un proceso comunicativo, la interacción didáctica implica y debe movilizar todas las habilidades de los docentes correspondientes con esta función. Previamente se enunció que la comunicación no verbal va más allá de las palabras, es decir, son todos los mensajes que se envían sin el uso de una lengua formal. De acuerdo con distintos investigadores, los mensajes que las personas emiten de manera no verbal en una interacción cara a cara superan en porcentaje a los mensajes verbales.
Según distintos autores, los significantes que se envían de forma no verbal son, en porcentaje, mayores a los que se emiten de manera verbal. Estos oscilan del 65 o 70% que plantea Birdwhistell, el 60% de Burgoon y Bacue, el 93% que expone Mehrabian, hasta el 82% que propone la National Education Association para la comunicación de los maestros con sus alumnos. (Juárez, 2019, p. 47)
La información anterior puede parecer sorprendente, pero si se analiza con detenimiento, es sencillo darse cuenta de la veracidad de esta afirmación. Cuando hablamos regularmente ejecutamos gestos, tanto con las manos como con nuestro rostro para acompañar o reforzar lo dicho, adoptamos posturas corporales de acuerdo con nuestros estados de ánimo o de salud, usamos distintos tonos y volúmenes de voz para enfatizar o matizar nuestras palabras, así mismo nos alejamos o acercamos a los interlocutores según las necesidades del contexto en que se de la comunicación. Esto se indica brevemente para ilustrar algunos de los elementos más comunes del lenguaje no verbal.
Los argumentos anteriores hacen notar la relevancia que cobra el lenguaje no verbal en los intercambios comunicativos, hecho que no es en absoluto distinto a las interacciones que se dan en el contexto escolar. No obstante, no debemos perder de vista que el uso del lenguaje no verbal y el verbal son complementarios y difícilmente, aunque no imposible, se emplearan de manera aislada el uno del otro. Cuando los individuos formulamos un mensaje, de manera consciente y premeditada decidimos la intención de lo que se dirá, elegimos las palabras más adecuadas considerando el contexto y nuestro interlocutor y estructuramos el mensaje de acuerdo con nuestra lógica tratando de hacerlo lo más comprensible.
Al estructurar un mensaje de tipo verbal se recurre a una serie de acciones, la mayoría de las veces, conscientes y premeditadas, por lo menos en la elección de las palabras. Por otro lado, cuando llevamos a cabo actos de lenguaje no verbal, la mayoría de las veces lo hacemos de manera inconsciente. Rara vez pensamos de forma anticipada en qué gestos haremos mientras hablamos, o regularmente perdemos noción de la postura que estamos adoptando mientras interactuamos con otras personas. Esta es una de las razones por las que se debe comenzar a considerar la formación continua en habilidades de lenguaje no verbal.
Además de lo que se ha comentado y se puede entrever ¿cuál es la importancia del lenguaje no verbal en la interacción didáctica? Las y los profesores con el afán de alcanzar sus objetivos instruccionales y de contribuir con los saberes que complementarán el perfil profesional de los egresados de la disciplina en que se colabora, se vuelve de gran relevancia conseguir establecer un vínculo comunicativo que permita entablar un diálogo claro, respetuoso, con un nivel de análisis adecuado, que fomente la reflexión crítica, la generación de ideas y respuestas a los cuestionamientos que se planteen en clase.
En este sentido, las habilidades del lenguaje no verbal de las y los docentes pueden contribuir, como ya se he dicho, acompañando y reforzando el mensaje verbal, además de favorecer el clima de las clases y de este modo fomentar el vínculo entre profesores y estudiantes lo cual muy probablemente propiciará condiciones favorables para la enseñanza y el aprendizaje, al respecto Hong-li (2011, p. 506) puntualiza que “most researches have found that it is necessary for teachers to learn to use non-verbal behavior to enhance the quality of classroom teaching”.
Las sonrisas y miradas de las y los maestros, las distancias entre profesores y sus estudiantes, la forma en que se distribuyen los asientos en el salón de clases, la posición y el lugar que ocupan los docentes durante su práctica, son algunos ejemplos de elementos del lenguaje no verbal que pueden llegar a incidir en la percepción de los estudiantes, tanto para mejorar como para perjudicar la interacción didáctica.
Por lo antes mencionado, se encuentra pertinente que las y los docentes fortalezcan y desarollen habilidades comunicativas, en especial de tipo no verbal, con el propósito de entablar una interacción didáctica que propicie espacios de enseñanza-aprendizaje optimos. Para esto es nesario que, por una parte, los docentes demanden de sus IES cursos de formación continua enfocados en esta área. Y por otra parte, que los departamentos encargados del fortalecimiento académico identifiquen en las habilidades del lenguaje no verbal, un área de oportnidad que favorezca el desempeño profesional de sus docentes.
Conclusión
Atendiendo lo previamente expuesto, se considera que debe ser responsabilidad, tanto de las y los maestros, como de las autoridades y encargados del desarrollo y fortalecimiento académico en las IES, solicitar, diseñar y ofrecer cursos de formación continua que propicien un desempeño óptimo de la labor docente y demás funciones sustantivas del personal académico. “La pertinencia de la formación continua se logra a través de un proceso institucional orientado a lo formativo profesionalizante permanente, desde una integración y una generalización de experiencias que den cuenta de la actualización de los docentes en el contexto educativo” (Pupo, Castro y Coronel, 2021, p. 59).
Una de las formas de cumplir la misión y lograr los objetivos de las IES , es a través de la formación de egresados con perfiles profesionales comprometidos con su sociedad y ubicados en su realidad cultural, medioambiental y politicoeconómica, para lo cual la labor docente constituye, en la mayoría de los casos, la razón de ser de las IES, de modo que en los profesores se deposita la confianza y responsabilidad para cumplir con esta labor, por lo que “es importante que estés al tanto y te adaptes a las tendencias en la educación superior que están transformando la forma en que se lleva a cabo la enseñanza y el aprendizaje (…) puedes adaptar tus prácticas de enseñanza para preparar mejor a tus studiantes para un mundo en constante cambio” (Llaca, 2024, p. 1).
Durante la interacción didáctica, las y los profesores desarrollan su docencia haciendo uso de sus multiples recursos instruccionales, entre los que se encuentran las habilidades comunicativas. Una forma de fortalecer esta capacidad comunicativa es mediante el desarrollo de habilidades del lenguaje no verbal, con las que muy probablemente propiciarán el logro de sus objetivos instruccionales.
Para el desarrollo de habilidades del lenguaje no verbal que mejoren la interacción didáctica y en general la capacidad comunicativa de los individuos en su vida académica y privada, es recomendable que los deparamentos encargados del fortalecimiento académico y formación continua, diseñen, implementen y evalúen cursos y/o talleres enfocados a optimizar esta área de oportunidad.
Referencias
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Departamento de Formación Académica. (s. f.). Inicio. Universidad Veracruzana. Recuperado el 26 de octubre de 2024, de https://www.uv.mx/formacionacademica/departamento-de-formacion-academica/
Granja, C. (2013). Caracterización de la comunicación pedagógica en la interacción docente-alumno. Investigación en Enfermería: Imagen y Desarrollo, 15(2), 65–93. https://www.redalyc.org/pdf/1452/145229803005.pdf
Hong-li, P. (2011). Effects of non-verbal communication on college English classroom teaching. US-China Foreign Language, 9(8), 505–516. https://pdfs.semanticscholar.org/6e19/6bea91f57f878190bb8ce2de649140bc02b6.pdf
Juárez, A. (2019). La incidencia del lenguaje no verbal en la interacción didáctica en la Universidad Veracruzana [Tesis doctoral, Universidad de Xalapa]. ResearchGate. https://www.researchgate.net/publication/379892994_TESIS_DOCTOR_EN_EDUCACION_LA_INCIDENCIA_DEL_LENGUAJE_NO_VERBAL_EN_LA_INTERACCION_DIDACTICA_EN_LA_UNIVERSIDAD_VERACRUZANA
Juárez, A., & Malpica, S. (2021). Modelos pedagógicos e interacción didáctica. En G. Hernández & E. Hernández (Coords.), Fundamentación e instrumentación de la didáctica en el aula escolar (pp. 21–23). Universidad de Quintana Roo. https://www.researchgate.net/publication/363257984_Modelos_Pedagogicos_e_Interaccion_Didactica
Llaca, R. (2024). Tendencias de la educación superior. Universidad Veracruzana.
Pupo, A., Castro, W., & Coronel, J. (2021). La formación continua de docentes en la educación superior. Conrado, 17(80), 55–60. http://scielo.sld.cu/pdf/rc/v17n80/1990-8644-rc-17-80-55.pdf
Sánchez, M., & Martínez, A. (Eds.). (2019). Formación docente en la UNAM: Antecedentes y la voz de su profesorado. Universidad Nacional Autónoma de México, Coordinación de Desarrollo Educativo e Innovación Curricular. https://cuaed.unam.mx/descargas/investigacion/Formacion-docente-en-la-UNAM_AR.pdf